No hay sartén que dure
De los productores de Sí, no tengo pota, llega su nueva superproducción: Sí, no tengo mango.

La desgarradora historia de una sartén que de tanto fregarla perdió la pintura del fondo y cuya base dejó de ser plana para tener unas extrañas curvas. Pero eso no era lo peor. ¡También perdió el mango! Pero tranquilos todos, que aún así todavía se puede cocinar con ella. Próximamente, en los mejores pisos de estudiantes.
