Viernes en Noia
Salí de casa para ver si alguien se apuntaba al plan de las noche de los viernes. Pero ya sabía que era probable que no apareciese nadie. Así que no me sorprendí cuando no vi a nadie en la Alameda.
Pero estaba una noche demasiado buena como para irme para casa: hacía un fresco de noviembre revitalizante. Me pusé por excusa ir a mirar que programación cultural había para este mes (que no hay nada..) y me puse a pasear por Noia. Solos ella y yo. Está encantadora los viernes por la noche, cuando no hay nadie y se muestra entera para mi. Noia y yo.
Se ve a Pube a lo lejos.
Vuelvo para casa mientras por mi mente pasan muchas cosas. Cosas que tengo ganas de escribir en el blog, imaginándome que nadie me va a leer. Escribir sobre cosas como lo que echo de menos(1), que me lleva a escribir sobre Carlos y otros instituto-de-abajenses, que me lleva a escribir de una frase que tenía hace mucho en el messenger Carlos(2), que me lleva a escribir sobre Carlos y Ali (que son los dos que están en negrita en una entrada del blog), que me lleva a escribir sobre Ali(3), que me lleva a no escribir sobre Carlos.
Pero mi padre está en el ordenador, así que cojo mi portátil (que es donde estoy escribiendo esto). Ya lo publicaré mañana. Pulso Ctrl+Alt+F1 y lo escribo en el vi. Lo escribo en mi habitación: un sitio donde sólo suelo estar para dormir, pero que hoy lo noto muy acogedor, aislado del mundo. :wq
