Tengo un problema: nunca sé cuándo llegó el momento en el que hay que tirar una cosa porque ya está muy vieja. Estoy hablando de cosas como las lentillas desechables, los recambios de la máquinilla de afeitar, una carpeta, un estropajo, un horario de los castromiles…
¿Cómo se supone que voy a saber cuándo tirarlas? Pongamos el ejemplo de mi carpeta. Cuando la compre estaba perfecta. Poco a poco fue envejeciendo. Pero ayer estaba casi como hoy. Y si ayer no la tiré, hoy tampoco lo voy a hacer, ¿no? Agunta un día más, hombre.
Yo lo que hago es fijarme en pequeños detalles que me indican que debería comprar otra. Por ejemplo, que un compañero te diga Davocho, a túa carpeta cheira ó ghas
. Otro detalle: vas al oculista y mientras de examina el ojo te dice llevas mucho tiempo con estas lentillas, ¿verdad?
. O el horario de los castromiles: lo tienes todo arrugado, rompiéndose por varios sitios, lleno de tachones para corregir los cambios de horas y al final cuando vas a esperar el bus… ¡no pasa! ¡no lo había a esa hora! Son pequeños detalles que te indican que debes cambiarlo. Como también lo son que el estropajo tenga moho o que al afeitarte te cortes en siete sitios diferentes.
Bueno, amigos, espero que esta exposición os haya servido de algo y hayáis aprendido un poco sobre este apasionante tema.