La normalidad
Esta semana el fantástico Antonio Martínez, director de los guiñoles de Cuatro, habla en su columna semanal sobre la normalidad. Dice:
Al líder del PP le parece que España debe estar “con los países normales” [y no con los países de la cumbre de los no alienados]. Mariano Rajoy quizá no se da cuenta, pero cuando dice que España debe estar con los países normales es para echarse a temblar, porque lo normal, en el planeta Tierra, es ser un país pobre, morirse de hambre o de malaria y, encima, no tener donde caerse muerto.
Es un artículo menos humorístico de lo habitual, pero muy interesante igualmente. Termina así:
Calificar a las personas, a los países, a las opciones sexuales o a las ideas de “normales” sugiere que hay ideas, países y opciones sexuales “anormales”. (…) No hay gente normal y gente anormal, ni ideas normales e ideas anormales, paranormales o subnormales. Hay ideas distintas y personas distintas. Lo mayoritario no es lo normal. Es lo mayoritario. Una vez uno asume eso, tiene muchos números para ser, no sólo una persona tolerante, sino incluso, un demócrata. Ánimo.
Aquí el artículo completo.
